Rinoplastia masculina
La rinoplastia masculina no consiste en aplicar una forma nasal predeterminada. La planificación debe respetar la identidad del paciente, las proporciones de su rostro y sus objetivos, evitando tanto la exageración como los estereotipos.
¿Qué se evalúa?
Se estudian el dorso, la proyección y rotación de la punta, la base nasal, la piel, el mentón, la simetría facial y la vía aérea. El análisis se realiza de frente, perfil, tres cuartos y base, porque una modificación que funciona en una vista puede resultar inadecuada en otra.
Naturalidad y proporción
No todos los hombres desean conservar un dorso recto o una punta menos rotada, ni esas características son obligatorias para obtener un resultado natural. Lo importante es acordar qué rasgos se quieren modificar y cuáles forman parte de la identidad facial.
Respiración
Una desviación externa puede coexistir con alteraciones del tabique, los cornetes o las válvulas nasales. Cuando hay síntomas respiratorios, la evaluación estética debe complementarse con una evaluación funcional.
Simulación fotográfica
La simulación puede ayudar a conversar sobre proporciones y expectativas. Es una herramienta de comunicación y no una promesa exacta del resultado, porque la cicatrización y la respuesta de los tejidos son individuales.
Esta información es general y no reemplaza la evaluación ni las indicaciones personalizadas del equipo quirúrgico.
