Anatomía de la nariz
La forma y la función de la nariz dependen de la relación entre huesos, cartílagos, septum, válvulas nasales, músculos, piel y tejidos blandos. Conocer estas estructuras ayuda a entender por qué una rinoplastia no consiste simplemente en cambiar el perfil: cada modificación puede influir en el soporte, la respiración y la apariencia final.
Estructuras principales
Huesos propios nasales
Forman el tercio superior de la pirámide nasal y participan en la anchura y alineación del dorso óseo.
Cartílagos triangulares
Constituyen gran parte del tercio medio y se relacionan estrechamente con el septum y la válvula nasal interna.
Cartílagos alares
Son determinantes para la forma, definición, proyección y soporte de la punta nasal.
Septum nasal
Divide ambas fosas nasales y cumple una función estructural clave. Su desviación puede afectar la respiración y también influir en la forma externa de la nariz.
Válvula nasal interna y externa
Son zonas críticas para el paso del aire. Su evaluación es especialmente importante cuando se planifica una rinoplastia con objetivo funcional.
Cornetes
Son estructuras de la pared lateral nasal que participan en la humidificación, filtración y regulación del flujo aéreo.
Músculos nasales
Intervienen en la expresión y en la dinámica nasal. Algunos, como el músculo depresor de la punta, pueden influir en el descenso de la punta al sonreír.
Piel y tejidos blandos
El grosor y las características de la piel condicionan cuánto se expresan los cambios realizados sobre el esqueleto osteocartilaginoso.
Soporte de la punta
La estabilidad de la punta depende de varios mecanismos de soporte anatómico. La planificación quirúrgica debe considerar estos elementos para modificar la forma sin comprometer estabilidad ni función.
Esta página se irá ampliando con ilustraciones anatómicas y enlaces a contenidos específicos sobre septum, válvulas nasales, punta, piel gruesa y musculatura nasal.
